El streetwear nunca empezó en una pasarela. Empezó en las esquinas de Nueva York, en las playas de California, en los talleres clandestinos de Harlem, en todos los lugares donde alguien decidió que la ropa también podía ser una forma de decir quién eres, sin pedirle permiso a nadie.
LOS 70 Y 80: EL MOLDE ANTES DE LA MARCA
A finales de los años 70 y durante los 80, California desarrolló una estética alrededor del surf y el skate que sería fundamental para el nacimiento del

streetwear moderno. Shawn Stüssy, fabricante de tablas de surf en Laguna Beach, comenzó a reproducir su firma sobre camisetas, shorts y gorras y a venderlas junto a sus tablas. Lo que comenzó como una extensión de su trabajo terminó convirtiéndose en Stüssy, una de las marcas que definirían el movimiento. Su expansión hacia Nueva York y otros mercados ayudó a conectar la cultura del surf con las escenas del skate, el hip hop y la música; el primer puente real entre costas y subculturas que hasta entonces vivían por separado.
En Nueva York y Londres, mientras tanto, el punk aportaba su propio manifiesto de ropa como resistencia. Al mismo tiempo nacía el hip hop en el Bronx, con la ropa deportiva y de trabajo como uniforme de identidad. Carhartt, fundada en 1889 para trabajadores ferroviarios, fue adoptada en los 80 y 90 por raperos como Tupac, Nas, Public Enemy y Dr. Dre. No por moda, sino porque sus telas resistentes y su corte amplio ofrecían algo que la moda tradicional no daba: autenticidad de clase trabajadora. En 1994 la marca lanzó Carhartt WIP, una línea pensada específicamente para esa cultura.

En Harlem, Dapper Dan abrió su tienda 24 horas en 1982, reinterpretando telas de Gucci, MCM y Louis Vuitton en piezas para artistas de hip hop, mucho antes de que las casas de lujo quisieran tener algo que ver con la calle.

Del otro lado del Pacífico, un adolescente japonés llamado Hiroshi Fujiwara viajaba a Londres a conocer a Malcolm McLaren y Vivienne Westwood, absorbiendo punk y hip hop como DJ. En 1987 empezó a escribir "Last Orgy", una columna que introdujo esas culturas callejeras occidentales a los lectores japoneses antes de que existiera internet. En 1990 fundó GOODENOUGH, mezclando la actitud californiana de Stüssy con una sensibilidad más dura. El punto de partida del streetwear japonés.
LOS 90: NACEN LAS COMUNIDADES
Union abrió en 1989 y Supreme en 1994, ambas funcionando menos como tiendas y más como puntos de encuentro para gente con la misma sensibilidad. BAPE, en su apogeo de 2005, llevó la escasez al extremo: Chris Gibbs, dueño de Union LA, recuerda que la marca limitaba la compra de hoodies a una sola unidad por persona "alguien terminaba llorando en la fila". Esa lógica de escasez deliberada es, todavía hoy, el manual no escrito de buena parte del streetwear.

Como escribió Bobby Hundreds, fundador de The Hundreds, en uno de los ensayos más citados sobre el tema: el streetwear real "no se trata de la ropa" se trata de una actitud independiente, nacida fuera del sistema tradicional de la moda. El diseñador Jerry Lorenzo (Fear of God) lo resume así: "es callejero en el sentido de que soy autodidacta... el producto es 100% un reflejo de nuestra perspectiva."
LOS 2000: LA EXPLOSIÓN
Zoo York, DC Shoes, Element, FUBU, Cross Colours, Rocawear, Sean John; marcas creadas por artistas y por la propia cultura, no por casas de moda que no querían vestirlos. Colette, en París, y Opening Ceremony, en Nueva York, se convirtieron en los puentes entre esa cultura y el mundo del lujo.
LOS 2010 EN ADELANTE: EL SALTO A LA AVENIDA
En 2011, Tyler, The Creator apareció en Late Night with Jimmy Fallon vistiendo Supreme, un momento que Angelo Baque describe como el punto donde "mis primos pequeños me decían: '¿me puedes conseguir algo de Supreme?'" la señal de que la cultura underground ya era mainstream.
En 2017, Supreme x Louis Vuitton, diseñada por Kim Jones, revirtió un cese y desista que la casa francesa le había impuesto a Supreme en el año 2000. Toby Feltwell, cofundador de Supreme, se preguntó entonces: "si esto ahora es Vuitton, ¿qué significa ya?"

En 2018, Virgil Abloh fue nombrado director artístico de la línea masculina de Louis Vuitton, a los 37 años el diseñador Salehe Bembury lo comparó con "ver a Obama convertirse en presidente: alguien que se parece a mí en un espacio de alta costura."

Hoy el streetwear no es una tendencia; es el lenguaje dominante de la moda contemporánea. Y en AVENUE creemos en lo mismo que creyeron todos los que empezaron esto: que la calle tiene tanto criterio como cualquier avenida del mundo.